Se ha demostrado que las mujeres con osteoartritis de rodilla sienten mayor dolor y sensibilidad que los hombres. Entre los pacientes con osteoartritis de rodilla, las mujeres experimentaron una mayor sensibilidad a las diversas modalidades que generan el dolor, osea, menor tolerancia al calor, frío, y la presión y mayor dolor generalizado que los hombres.
Los hallazgos pueden ser útiles para los médicos que
deciden qué tratamientos son los mejores para los distintos pacientes. Los estudios adicionales sobre los mecanismos involucrados y las diferencias sexuales observadas en este estudio también pueden ayudar a los investigadores a desarrollar nuevas estrategias de tratamiento para los pacientes.
Muchas preguntas surgen del por qué las mujeres con
osteoartritis de rodilla son más sensibles a los estímulos dolorosos que los
hombres. Si bien los enfoques terapéuticos para controlar el dolor sólo se
están empezando a tomar en cuenta estas diferencias sexuales.
Todavía no se ha
hecho una investigación aún para ayudar a reducir esta brecha de género y
mejorar las terapias clínicas tanto para hombres y mujeres por igual.









